FTM son las siglas de Female-to-Male (de mujer a hombre). En pocas palabras, describe el camino de un hombre que, al nacer, fue registrado como mujer pero que siempre ha sabido que es, precisamente, un hombre.

Puede parecer un concepto complicado si nunca lo has profundizado, pero en realidad es una parte de la diversidad humana mucho más común de lo que se piensa. No es un "capricho" ni una "fase": es simplemente la búsqueda de la propia verdad.

"El objetivo de todo ser vivo es lograr ser plenamente uno mismo."

A veces, la biología y la identidad no van por el mismo camino. Un individuo FTM siente la necesidad profunda de alinear su cuerpo con lo que siente en su mente: un hombre.

Entender quién eres realmente no es un camino fácil. Por lo general, el primer paso es hablar con un profesional que ayude a aclarar la disforia de género (esa sensación de malestar que sientes cuando tu cuerpo no se parece a ti).

Hay quienes piensan que es una elección "antinatural", pero la verdad es que nadie elegiría un camino tan difícil si no fuera una necesidad vital. No es confusión ni una ilusión, y no tiene nada que ver con la orientación sexual: un hombre trans solo quiere vivir su vida de forma auténtica.

La ciencia hoy nos explica que la identidad de género y el sexo biológico son dos cosas diferentes. Un FTM es, sencillamente, un hombre nacido en un cuerpo que no refleja su identidad.

No hay una fecha límite para darse cuenta de que uno es trans. Hay quienes lo saben desde los tres años y quienes lo descubren tras toda una vida sintiéndose "fuera de lugar" o en una depresión que no sabían explicar.

El proceso de transición sirve para estar mejor. Una vez aclaradas las cosas, el siguiente paso suele ser médico: contactar a un endocrinólogo para empezar la terapia con testosterona. Aquí es donde ocurre la transformación: la voz se vuelve más grave, los músculos se definen, crece la barba y el cuerpo empieza finalmente a "hablar" el idioma correcto.

Las herramientas básicas para un FTM:

  • Ropa de hombre: A menudo un poco más ancha para sentirse más cómodo con las formas del cuerpo.
  • Binder: Una faja especial para aplanar el pecho y que parezca un torso masculino.
  • Packer: Una prótesis que simula el relieve en los pantalones, fundamental para la autoestima de muchos.
  • Deporte y estilo: Un buen corte de pelo y un poco de gimnasio ayudan a construir la imagen de uno mismo que siempre se ha soñado.

El primer año es definitivamente el más duro: hay que aprender de nuevo a presentarse ante el mundo, gestionar los cambios de voz y encontrar el propio equilibrio. Pero vale la pena.

Entonces, al fin y al cabo, ¿quién es un FTM?

Muchos dirían que es simplemente un hombre.

Y tienen razón.

Pero también es alguien que ha tenido el valor de desmontar y volver a montar su propia vida para no mentirse más a sí mismo.

Un FTM es un hombre que ha decidido luchar por su propia felicidad.